Este año se van a imponer de manera generalizada todos aquellos juguetes que o bien tengan un trasfondo de solidaridad o que sean respetuosos con el ecosistema.

Si no andamos con ojo, nos podrán colar gato por liebre pero observando unas sencillas reglas obtendrás lo que estás buscando:

  • Procurar no regalar juguetes que necesiten pilas. Si no hay más remedio, que sean recargables y que no contengan cadmio.
  • Es preferible comprar juguetes de madera que de plástico. Los primeros son susceptibles de reparación si el destrozo no es total.
  • Antes de comprar nuevos juguetes, apartar los que ya no se usan y donarlos a cualquier asociación de protección de la infancia.
  • Adquirir solamente juguetes con la marca CE que garantizan (en principio) que cumplen con la normativa estipulada por la Unión Europea. Además, muchos juguetes ya especifican que están fabricados con material no contaminante.
  • Si se regala una mascota se debe ser consciente de que es un animal vivo, no un juguete de usar y tirar.

¡Suerte!