Ya nos ocupábamos hace poco de cómo veíamos la moda de los juegos de entretenimiento para mayores con la excusa de que se practica “gimnasia mental”.

Además, en estos últimos meses, han aparecido varios personajes conocidos haciendo pública su padecimiento de alzheimer.

No hay por qué preocuparse si, de repente, se nos olvida el PIN de la tarjeta de crédito o el de acceso a nuestro banco por internet. En una encuesta realizada hace unos meses en el Reino Unido, más del 58% de los consultados resultaron incapaces de recordar teléfonos, contraseñas o los mismos PIN.

Lo preocupante no es perder las llaves a menudo. Lo es no recordar para qué sirven.