Dicen que todo en la vida está hecho al revés, que las cosas buenas llegan cuando no puedes disfrutarlas por falta de salud o de ganas y que cuando éstas no faltan o no hay dinero para comprarlas o hay otras prioridades y compromisos.

No sucede lo mismo con el sexo, al menos en los varones, que en esta década tan atractiva de los cuarenta cuenta con muchos factores para tener éxito: normalmente, ya se tiene un futuro más o menos resuelto, la suficiente experiencia y conocimientos… y todavía las ganas.

No habrá el ímpetu de los veinte o de los treinta, pero seguro que la pareja disfrutará mucho más y mejor. Sobre todo eso: mucha más calidad frente a la cantidad.

No todo tiene que ser desventajas…