Encontramos en La Vanguardia una noticia de lo más curiosa: el próximo 10 de julio abrirá en Londres la primera discoteca que funcionará atendiendo estrictamente a criterios ecológicos.

La discoteca ofrecerá licores orgánicos servidos en copas de policarbono y funcionará con energía renovable, informó hoy el vespertino ‘Evening Standard’. Hay planes para instalar un sistema de agua reciclada para los váteres y se aprovechará incluso la energía que generen quienes bailen en la pista para convertirla en electricidad. La entrada en la discoteca costará 10 libras (12,6 euros o 20 dólares), pero podrán entrar gratis quienes puedan demostrar que han llegado allí a pie, en bicicleta o utilizando los transportes públicos.

Algo así como la discoteca que diseñaría Lisa Simpson, vamos. El dato de la energía eléctrica generada por los bailarines me ha sonado de lo más bizarro. Si no fuese porque, suponemos, los danzantes irán allí voluntariamente, a mí esto me sonaría casi casi como un experimento del Dr. Mengele…