Aunque el golf no sea deporte olímpico, no podemos hacernos los suecos ahora que está a punto de dar comienzo la competición reina, la cita olímpica, la cumbre deportiva por excelencia, que reúne a los mejores atletas de todo el mundo unos cuantos días para medirse entre sí. Este año, en la ciudad china de Beijing. Una cita que ya, inevitablemente, pasará a la historia por los tristes altercados que hubo durante la presentación y el viaje de la antorcha desde Atenas hasta tierras orientales. Y es que los chinos no sólo se niega a aceptar la independencia del Tibet, si no que, en general, hay que ver cómo se las gastan.

Leo en Dedeporte la “simpática” lista de prohibiciones que han hecho pública los responsables de seguridad del evento:

Prohibido apostar, prohibido desnudarse, prohibido manifestarse o concentrarse; prohibido exhibir consignas religiosas o políticas, y mucho menos defender los derechos humanos; prohibido abrir una sombrilla en la grada; prohibido ser un borracho, o más bien, comportarse como tal; prohibido introducir al recinto instrumentos musicales o bocinas; prohibido increpar a árbitros o atletas,….

Menos “correr dentro del recinto si se lleva dorsal”, aquí está prohibido todo lo imaginable.