Escribo este post desde la cocina, con el portátil rodeado de verdulería. Porque esta andaluza tan mona, tan risueña y tan simpática se hace llamar Zhingara en la red, tiene un videoblog en su canal de Youtube del que me he hecho adicto ipso-facto, y me va a enseñar a hacer un gazpacho andaluz. La que graba es su anciana y santa madre. Mato así tres o cuatro pájaros de un tiro: alimentar mi ansia voyeurística, meterme entre pecho y espalda mi almuerzo sano de la semana, y bueno, otra vez pasar el rato mirando las intimidades de esta chica tan maja.
Ella misma con su piquito nos dice que no le gusta cocinar, pero que la receta es muy fácil y que se hace todo a ojo, a cascoporro, vamos. Y si lo dice ella yo me lo creo, desem-polvo (con perdón) la minipimer y me pongo a seguir sus instrucciones. Creo que tengo de todo. Vamos con ello:
Segunda parte:
No sé vosotros, pero por mí que se vaya Arguiñano de vacaciones permanentes.
Nadie ha comentado en "El gazpacho de la Zhingara"
Haz algún comentario!