Si hay un documental pop, contemporáneo y de renombre, relacionado con el asunto de la comida, y más concretamente de la comida insana y que pasa de las dietas, ése es “Super size me” (2004), escrito, producido, dirigido y protagonizado por Morgan Spurlock. Un experimento a cámara armada, que consistió en la exposición del autor, durante un mes, a la ingesta exclusiva de productos de McDonald’s.

En su momento, la película causó mucho revuelo. El concepto era original, algo así como la máxima del “periodismo gonzo” (término acuñado por el malogrado Hunter S. Thompson, que consistía en realizar reportajes en el que el protagonista es el propio periodista, que decide sufrir en sus propias carnes la experiencia acontecida, implicándose al 100% en la noticia) aplicada al univero culinario, y más concretamente a las cadenas de comida rápida.
Fue vendido como una crítica a la comida basura, y una contrapublicidad descarada a la empresa McDonald’s, que sin embargo parte de un error de bulto, que no pocos pasaron por alto y le cayeron críticas y burlas por todos lados: y es que si ciñes tu dieta durante todo un mes a mal-alimentarte de lo mismo, ya sean whoppers o caviar iraní, tu salud se resentirá.
Al margen de la polémica y de las limitaciones de la cinta, lo cierto es que “Super size me” quedó muy simpática, y es bastante entretenida. Además del experimento en sí, durante el proceso conocemos a un montón de seres abisales, coleccionistas de parafernalia mcdonaldiana o devoradores compulsivos de hamburguesas de a 1 $ (de hecho, uno de los personajes que se encuentra Spurlock es un tipo que presume de llevar toda una década comiendo al menos un Big Mac al día, sin que se note demasiado en su figura). Bastante simpática, aunque gastronómicamente indecente.

Un comentario en "La comida y el cine (4)"
[...] El otro día hablábamos de “Super size me”, el documental sobre malnutrición/campaña de desprestigio más famoso de los últimos tiempos. Y en esta nueva entrega de la saga cinéfila de este blog, quiero traer no uno, sino dos ejemplos de documentales “gonzo” nacidos a rebufo de éste: “171 Starbucks” (Mark Malkoff, 2007) y “Super high me” (Michael Blieden, 2007). [...]
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