
Esta semana ha saltado a las páginas de sociedad una de las noticias más asombrosas de los últimos tiempos, relacionada con la gastronomía y, más concretamente, con esos restaurantes de comida para millonarios de los que tanto nos gusta hablar por aquí. En concreto, sucedió en el mejor del mundo, en nuestro favorito, el restaurante/laboratorio experimental/estudio/delicatessen de Ferrán Adriá: ¡¡el misterioso simpa de un cliente de El Bulli!! Leo en Meridianos:
La Policía investiga una extrañisima desaparición digna de la mejor novela negra. Los mejores restaurantes, un viaje a lo largo de todo el mundo, años de preparación y un mensajero suizo de 46 años se entremezclan en esta historia inconclusa.
Pascal Henry repartidor de paqueteria había ahorrado durante mucho tiempo para comer en todos los restaurantes de el mundo con 3 estrellas Michelin; 68 restaurantes en nueve países en solo 68 días.
El pasado 12 de junio después de haber recorrido 5 países, 40 restaurantes con 120 estrellas Michelin - llego al restaurante El Bulli, en Roses (Girona) elegido por tercer año consecutivo el mejor restaurante del mundo. El Bulli esta emplazado en una vieja casa de campo de la Costa Brava, a 200 km de Barcelona. Hoy en día, recibe 400.000 pedidos de reservas de todas partes del mundo. Solo abre 6 meses al año y el costo medio por persona es de 300 euros. Se distingue por su innovación y calidad en el tratamiento de los alimentos.
Todo este viaje se vio trastocado, el mensajero suizo se esfumó después de los postres y antes de abonar la cuenta, dejo sobre la mesa un sombrero, unas cuantas fotografías y una libreta firmada por los cocineros que había visitado y con la lista de los platos que había degustado.
Una vez acabado el postre, el suizo comenzó a charlar con una pareja sentada en una mesa cercana. Cuando fue a entregarles su tarjeta de visita se percató de que no tenía su cartera, con la que tenía que abonar el precio de la cena. Entonces, salió hacia su vehículo, supuestamente para recoger su cartera, y ahí se le perdió la pista para siempre.
¿No es asombroso? Desde aquí queremos romper una lanza por los simpas en El Bulli, y no tenemos nada que añadir a la fenomenal historia (como siempre, por otra parte) que nos dieron a conocer los de Meridianos.
Un comentario en "El misterioso caso del repartidor suizo y El Bulli"
[...] más tarde de enterarme de la misteriosa desaparición que tuvo lugar en El Bulli (me refiero a esto, ¿recordáis?), estaba yo haciendo parapente sobre los castillos transilvanos, descansando de mis últimas [...]
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