Los españoles prefieren acatar órdenes a tomar decisiones. Vista la poca cultura emprendedora de este país era de esperar, pero no por ello resulta menos doloroso comprobarlo después de realizar un estudio sobre los hábitos laborales en nuestro país.

El amiguismo también abunda. Cerramos acuerdos, negocios y colaboraciones con amigos y familiares sin comprobar que realmente sean la mejor opción. Todo lo contrario que en otros países como los del Norte de Europa.

Eso sí, al menos para convencer de algo a nuestro jefe usamos la argumentación, antes de otras técnicas como el marketing personal, el retorno de favores o la búsqueda de aliados en la oficina. No todo lo íbamos a hacer mal.

Vía | Europa Press