Como una fortaleza zen se levanta la casa del arquitecto Victor Espósito en la Isla de Ibiza, una casa espartana y refinadamente austera que evoca las construciones fortificadas del desierto africano y cuyo proyecto estuvo a cargo de su amigo y arquitecto francés Pascal Cheikh-Djavadi.

La casa se comprende de tres grandes volúmenes cúbicos con una gran piscina estrecha y alargada de 20×2,5 metros, que se mimetiza con el entorno, así podemos encontrar de vegetación en toda la casa, almendros, higeras y olivos milenarios autóctonos, junto con cactus y palmeras.