Hasta ahora teníamos las visión de China como un país que tan sólo copia, no inventa. Pero en estos día el rol esta cambiando y surgen un puñado de artistas que reflejan e incluso se adelantan a los cambios que vive el país.

Este es el caso de Ai Weiwei, fotógrafo, escultor, provocador y arquitecto. Es uno de los artistas más influyentes de su país. Participó con Jacques Herzog y Pierre de Meuron en el diseño del estadio para los juegos Olímpicos de su país.

Racional y fríamente emotivo, trabaja el absurdo, la memoria y el boy con fotos, instalaciones, esculturas irreverentes, cargadas de objetos variopintos, culturales y reliquias arquitectónicas.