Está reciente todavia la victoria del Barsa sobre el Madrid, en el enésimo clásico del siglo, victoria eso sí, que no se produjo con la facilidad que se pensaba unos días antes, la llegada de Juande Ramos al banquillo del Madrid cambió los resortes del partido. Y es el momento de hablar de Pep Guardiola, un joven técnico, debutante en primera división que en muy pocas jornadas ha hecho que su equipo juegue como los ángeles y además, que eso es lo que más nos importa aqui ha triado un remozado estilo a un mundo tan clásico y a veces arcáico como es el del futbol.

Su interés por la cultura y la moda le dan una imagen muy interesante, atractiva que va a calar en la sociedad, es el hombre del momento, el estilo del momento. De lo que he leido por ahí, es el periodista riojano Pablo G. Mancha quien mejor nos describe este fenómeno en un divertido artículo titulado “La barba de Pep” publicado en el Diario de la Rioja y que podemos leer en su blog.

Se dicen cosas como:

“veo a Pep Guardiola en las estribaciones del banquillo de Barça, con esa barba que no es barba porque una amiga mía dice –toda convencida ella– que no pincha, con esos trajes oscuros de Armani que ahondan su poco disimulada delgadez, con la corbata como suelta a lo Brad Pitt en Ocean’s Eleven y esa mirada lánguida, sucinta…”

“…Pep se atusa esa barba que no pincha en sus ruedas de prensa, mira a los ojos de los periodistas y rehuye los topicazos con elegancia…”