Obama ha cambiado el discurso del mundo, o al menos esa es la sensación que pretenden que tengamos él y quienes gestionan su imagen. Al margen de consideraciones políticas o de mercadotecnia y marketing es indudable que representa cuanto menos un alivio momentaneo para el planeta (lo precedente ya lo ha hecho bueno a priori) y un cambio de estilo.
El hombre del momento es negro (más bien mulato), se representa en arte pop y viste de elegancia arremangada, lejos del campechanismo un tanto cateto de Bush y sus arrancadas de clasicismo tirando a rancio. Una puesta al día de la cercanía demócrata en realidad. Como Kennedy o Clinton en su momento.
Cómo hay cosas que no cambian fácilmente si en este momento buscamos en Google “estilismo Obama” sólo encontramos en los primeros lugares referencias al atuendo elegido por Michelle, la señora Obama ¿Machismo? ¿Despreocupación por la moda masculina? Seguramente un poco de todo.
El caso es que conviviremos mínimo cuatro años con este modelo de hombre nuevo, los noticiarios – que le dan ratamiento de presidente del mundo – nos señalarán cada detalle, cada gesto de Barak Obama. Sin duda el modelo “hombre Obama” está ya en la calle y se quedará una buena temporadita.

Nadie ha comentado en "El hombre nuevo, el hombre Obama"
Haz algún comentario!